Cinco técnicas creativas para empezar a escribir tu manuscrito
Empezar a escribir una novela suele ser más difícil al principio si no dispones de inspiración o de un tema claro que contar. En este blog te explicamos cinco técnicas creativas muy útiles que pueden ayudarte a arrancar tu manuscrito, organizar tu ideas y superar el bloqueo inicial.
12/15/20253 min read
Una de las dudas más habituales de todo escritor a la hora de empezar un manuscrito es justamente esa: por dónde empezar. Tener una idea no siempre es suficiente para sentarse frente al papel en blanco y comenzar a escribir la historia que tienes en mente.
Escribir una novela es un proceso, y como todo proceso creativo, necesita un método, paciencia, práctica y dedicación. Estas cinco técnicas pueden ayudarte a dar el primer paso y a superar cualquier bloqueo de inspiración:
1. Escribe sin corregir desde el principio
Uno de los mayores bloqueos creativos es intentar que el texto sea perfecto desde la primera frase. La primera versión de un manuscrito no está pensada para ser la definitiva, sino que el autor tiene total libertad para corregir, ajustar y modificar posteriormente aquellas partes que considere necesarias, con tal de mantener una coherencia narrativa y un estilo uniforme en todo su escrito.
Permítete escribir sin corregir, sin releer y sin juzgar. El objetivo inicial es avanzar y dar forma a la historia. La corrección vendrá después y la frase que tenías pensada igual es más brillante de lo que parece.
2. Empieza por la escena que más te motive
No es obligatorio escribir la novela en orden. Muchas historias nacen a partir de una escena concreta que el autor tiene muy clara, o a través de un personaje, una localización o una idea de cómo será el desenlace de la historia.
Una novela es como un puzzle: lo más importante es tener la imagen clara de cómo será el objeto final (en este caso, el mensaje o moraleja que quiera expresarse), pero las piezas pueden ir montándose de la forma que más desees. Comenzar por aquello que más te entusiasma puede ayudarte a encontrar el tono, los personajes y la dirección de la historia.
3. Construye bien a tus personajes
A veces el bloqueo no está en la trama, sino en los personajes. Dedicar tiempo a conocerlos, entender sus motivaciones, sus conflictos internos, sus gustos y su forma de actuar ante distintas situaciones, puede desbloquearte del bloqueo creativo y meterte directamente en el papel del personaje, como si fueras el protagonista de tu propia historia.
Cuando los personajes están bien definidos, las escenas suelen surgir de forma natural. Piensa también en otros elementos que te gustaría que aparecieran en tu historia: decoración, localizaciones, vestimenta de los personajes, tiempo y lugar... como si de una obra de teatro se tratase.
4. Márcate objetivos pequeños y constantes
Pensar en “escribir una novela” puede resultar abrumador. En lugar de eso, es mejor fijar metas alcanzables: unas pocas páginas al día o un tiempo concreto de escritura. Lo más recomendable al principio, para no frustrarte y sentir que no avanzas, es poner objetivos pequeños: 15 minutos al día o 2 páginas es suficiente. Al final verás que escribir requiere más tiempo del que pensabas, y con unas líneas al día verás que el progreso llega por sí solo.
La constancia, incluso en pequeñas dosis, es clave para avanzar en la historia. Cuando menos te des cuenta, y a medida que vayas incrementando paulatinamente tus objetivos, verás que la historia se escribe por sí sola.
5. Acepta que el manuscrito cambiará
Escribir implica revisar, eliminar y reescribir. Aceptar que la historia evolucionará a lo largo del proceso te permitirá trabajar con menos presión. También puede ocurrir que, aunque tengas las ideas muy claras y sepas hacia que rumbo avanzar en la historia, surjan pequeñas escenas, momentos o partes del relato que no tenías planificadas de antemano, y que incluso te gusten más que lo que tenías pensado anteriormente. No hay ningún problema en ir redefiniendo el rumbo de la historia.
El manuscrito final no tiene por qué parecerse al primero, y eso forma parte natural del proceso creativo, del mismo modo que un barco puede llegar a su destino siguiendo distintas rutas o cambiando su dirección en función de las condiciones meteorológicas y el clima.
Escribir es solo el primer paso
Terminar un manuscrito es un gran logro, pero publicarlo también requiere revisión, acompañamiento y toma de decisiones editoriales.
En Primera Edición trabajamos con autores que se encuentran en distintos momentos del proceso creativo, ayudándoles a convertir su primer esbozo en una novela real.
Si estás escribiendo tu novela y quieres saber cómo publicarla, descubre nuestros servicios o contacta con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte.
