Mitos de la autopublicación
La autopublicación arrastra muchos prejuicios que no siempre se ajustan a la realidad. En este blog desmontamos algunos de los mitos más habituales sobre publicar por cuenta propia, y te contamos qué hay de cierto y qué no en cada uno de ellos.
EDICIÓN DE LIBROS
3/5/20262 min read
Cuando hablamos con autores que se plantean publicar su primera novela, casi siempre surgen las mismas dudas. Muchas vienen de mitos que llevan años repitiéndose sobre la autopublicación, y que conviene revisar con calma.
Mito 1: “Si te autopublicas es porque ninguna editorial te ha querido”
Es, probablemente, el mito más extendido y el más injusto. La realidad es que el proceso editorial tradicional prioriza, sobre todo, criterios comerciales: autores conocidos, tendencias del momento o proyectos con potencial de venta masivo. Muchas novelas con una gran calidad literaria nunca reciben respuesta, simplemente porque no encajan en ese criterio, no porque no lo merezcan.
Mito 2: “Autopublicar siempre es sinónimo de baja calidad”
Este mito viene, en parte, de experiencias reales: existen plataformas y editoriales de autoedición que publican prácticamente cualquier manuscrito sin revisión ni cuidado editorial. Pero eso no es autopublicación, es falta de acompañamiento. La calidad de un libro autopublicado depende del proceso que hay detrás, de si ha pasado por una edición cuidada, una maquetación profesional y una revisión honesta, no del hecho de no venir de una gran editorial.
Mito 3: “Es carísimo publicar por tu cuenta”
Depende de con quién publiques. Es cierto que algunas editoriales de autoedición cobran cifras muy elevadas por paquetes cerrados que incluyen servicios que muchas veces el autor ni siquiera necesita. Pero existen alternativas con costes ajustados y transparentes, donde pagas por lo que realmente se hace con tu manuscrito, no por un catálogo de extras genéricos.
Mito 4: “No vas a tener ningún control sobre tu libro”
Es justo al contrario. Una de las mayores ventajas de la autopublicación bien hecha es que el autor mantiene el control creativo: decide la portada, participa en las decisiones de edición y no tiene que ceder derechos a largo plazo como ocurre en muchos contratos editoriales tradicionales.
Mito 5: “Nadie se va a tomar en serio un libro autopublicado”
Cada vez son más los lectores, libreros y hasta premios literarios que no distinguen, o no les importa, si un libro viene de una gran editorial o de un proceso independiente. Lo que marca la diferencia no es el sello que aparece en el lomo, sino el cuidado que hay detrás de cada página.
La clave está en el acompañamiento
Al final, la autopublicación no es buena ni mala en sí misma: depende de cómo se haga. Un buen acompañamiento editorial marca toda la diferencia entre un libro cuidado y un libro publicado sin más.
En Primera Edición trabajamos precisamente para romper estos mitos: ofrecemos revisión, edición, maquetación e impresión con un trato cercano y unos costes ajustados, sin sorpresas ni servicios innecesarios.
Si tienes un manuscrito y quieres publicarlo sin renunciar al cuidado que merece, contacta con nosotros y te contamos cómo trabajamos.
